Nuevas direcciones

En vistas de la modernación, modificación de tendencias de blogs y nuevos trabajos, he cambiado de Blog a www.missprensa.blogspot.com

Por otro lado estoy escribiendo como periodista “seria” en la pagina www.periodismourbano.com.ar donde me acompañan una serie de comunicadores sociales muy buenos.

Por ultimo, el gran proyecto gran de la radio www.radiosalmon.com.ar, un delirio, increible, soy periodista, opinologa, etc, no se lo pierdan.

Saludos y nos vemos por algunos de estos sitios.

Firmen en el otro blog

 

abril 9, 2008 at 11:56 pm Deja un comentario

Celulares

Si el medio de comunicación de la decada de los 80 fue el televisor a color, y el de los 90 la computadora/ordenador, ¿cual creen que es el dispositivo de comunicación de la primera decada del nuevo siglo? Les dejo unos minutos para pensar … no sea cosa que me digan la Play Station… Creo que el dispositivo de comunicación que tuvo su gran auge en el 2000 ha sido el celular. Si bien existia ya en los 80 (en forma de telefono inalambrico, con poca llegada, etc) el telofono movil se ha expandido alrededor del mundo y hoy en la Argentina el 78% de la población es propietario de uno de estos dispositivos.
El dispositivo tecnico “telefono movil”/celular, es nada mas y nada menos que como su nombre lo indica un teléfono. Es un aparato que está pensado para hablar por teléfono en cualquier lugar, lo cual suena bastante irrisorio por que contestar el teléfono en medio de la via publica o en cualquier momento y cualquier lugar nos obliga a mantener comunicaciones rápidas, vacias, donde la función fática del contacto es el objetivo principal, no el mensaje en si mismo; pensemos sino en nuestras llamdas diarias: -Hola estas ? vas a venir? – si, estoy, ahi voy – ok, venite – dale, quedamos asi. No se transmite ninguna información en conversaciones como esta, lo unico que se asuntua es el mantenimiento del canal, ese “estar en contacto” con el otro.
Pero ultimamente podemos comprobar que su uso real dista mucho de aquel uso primariamente pensado. La mayor cantidad de gente utiliza los “mensajes de textos” en vez de la función teléfonica del celular. Y si ya es dificil comunicar algo hablando oralmente, peor leerlo! con abreviaciones demasiado propias (aunque debo reconocer hay un código implícito de abreviaciones que permiten la decodificación de la mayoria de los mensajes) e información mas reducida, aunque a veces mas precisa.
Pero yo me pregunto ¿es realmente necesario hoy en dia disponer de un celular? La mayoría de los propietarios son jóvenes y chicos que en su mayoría no pagan el servicio ellos mismos. La mayoría tampoco tiene una profesión en la que le es indispensable tener un celular y ademas tienen varios correos electrónicos y teléfono fijo, el único momento en el que no se los podría ubicar sería cuando están en sus horas de ocio… y ¿realmente es necesario interrumpir el ínfimo momento de disperción que tenemos en estos dias en donde todo se vive de manera vertiginosa? Además del dinero y el tiempo que interrumpen, el celular suele exclavisar a su portador, se nota en las calles cuando suena un “ringtone” (otra genial creación del cual omitiré comentarios) que el 90% de las personas que lo escuchan chequean su celular, aunque éste no suene de esa manera, o aquellos que cada 10 minutos ojean el visor en busca de algún mensaje de texto no persivido.
Es así como un dispositivo que debería servir para comunicarnos nos exclavisa y solo mantiene un contacto irreal, ficticio, en donde las personas están, no se ven, no se comunican, solo están. Y parece ser que hoy el hecho de estar es mas importante que el hecho de hacer.

V.M.

marzo 24, 2007 at 11:27 pm 1 comentario

Perder el tiempo

¿Cuantas veces hemos postergado o dejado de hacer algo por que “no tenemos tiempo”? ¿Cuantas veces nos hemos quejado por el tiempo y lo hemos puesto como razón para nuestros olvidos, retrasos y faltas? Por mas de que la excusa suena bastante convinvente, hay ciertos hechos que nos demuestran que todos tenemos tiempo… solo que lo invertimos de manera erronea.
Por ejemplo, uno no tiene tiempo para ir al gimnasio pero si para estar 1 hora todos los dias y religiosamente para mirar SU programa de tv. Nunca tenemos tiempo para llamar a esos amigos que nunca vemos pero si para llamar al que vemos todos los dias y no hablar de absolutamente nada, por que se vieron hace 5 minutos y lo unico que le podes contar es con que llave entraste a tu casa o cuantos pasos hiciste hasta el telefono. No tenemos tiempo para empezar una relacion pero si para perder tiempo con un monton de giles que vemos de vez en cuando, nos hacen perder el doble de tiempo y volver a nuestras casas pensando que claro, como no es una relacion seguro que mañana se va a ver a otra. No tenemos tiempo para terminar de leer la bobliografia obligatoria para el parcial de pasado mañana … pero la Viva de los domingos es sagrada eh, y ojo que hay que analizar el horoscopo para ver si nos ayuda y nos dice si vamos a terminar o no de leer la bibliografia para el parcial!!!! Nunca jamas tenemos tiempo para ir a hacer esos tramites tediosos al centro (tomar un bondi, esperar que te atiendan, etc) pero si tenemos tiempo para ir hasta la casa de otro que tenga que hacer el mismo tramite y darle los papeles para que te lo haga a vos, lo que implica tomar un bondi, contarle el tramite que necesitas con un mate de por medio (por que queda demasiado interesado ir a pedir algo de una, hay que hacerlo parecer una visita).
En fin, el tiempo está, tener lo tenemos, pero lo que no hacemos es lo que deberiamos hacer, preferimos gastarlo en otras cosas mejores, peores, distintas. En realidad el tiempo no se gasta, no se invierte, no se consigue, no se usa, sino que el tiempo PASA y mientras pasa nosotros decidimos que hacemos. Asi que por favor dejemos de decir esa frase de : “no tengo tiempo” y cambienla por: “no tengo ganas”, “sos aburrido y quiero hablar con otra persona”, o simplemente: “no voy a hacer nada, voy a rascarme y ver como pasa el tiempo”.
No me puedo postular como un buen ejemplo por que lo unico que hice de todo esto es empezar el gimnasio (bue, si ir muy de vez en cuando se puede decir empezar) pero sigo viendo la novela, leyendo el horoscopo y llamando a la amiga que vi recien ……
Disfruten de las cosas que hacen mientras el tiempo pasa!!!!!!!  no esperen el momento justo por que no existe, ese momento es ahora!!!!!!
Si llegaron a leer hasta aca les agradezco por hacerlo, y si todavia pienzan que leyendo esto perdieron el tiempo … diganme como ganarlo, asi gano un poquito y se los devuelvo.

V.M.

marzo 22, 2007 at 10:55 pm 2 comentarios

Cronologia: La comunicación a lo largo de la historia (Carlos Mangone)

Los momentos culminantes en el desarrollo de los sistemas de comunicación, usos de las tecnologías y relevamiento de los efectos culturales tendría que tener en cuenta: 1) las invenciones que ahorran esfuerzo y energía;2) las que mejoran la productividad y la velocidad de las tareas;3) aquellas que aumentan la capacidad de archivo y almacenamiento y 4)las que mejoran, a través de la miniaturización y del carácter ambulante y portátil las posibilidades de uso continuo.

Prehistoria: algunos momentos fundamentales para el desarrollo de las comunicaciones y para el desarrollo cultural.
Deshielo: desplazamientos de regiones.
Salida de la caverna: aumento del campo visual, contacto con otros grupos gregarios.
Consumo de carne animal: aumento proteico y desarrollo cerebral.
Dedo oponible: posibilidad de manipulación de instrumentos
Señales y gestos: formas primitivas de comunicación y anticipo del lenguaje articulado.
Trabajo: modificación de la naturaleza en provecho humano.
Actitud gregaria: desarrollo de comunidades y primeros contactos entre culturas.
Fuego: aparición de la comida cocida, se transmite la experiencia y se cohesiona una cultura.
Pinturas rupestres: aparición del arte con funciones prácticas y mágicas
Grafitis en las piedras, caminos, muros
Uso del hierro: dominio sobre los animales y mejora de las construcciones

Historia
Rueda: un mecanismo que ahorra esfuerzo muscular y aumenta la capacidad de traslado.
Escritura: archivo y transmisión de la experiencia y la cultura. Aparece el concepto de civilización.
Brújula: orientación en el espacio. Posibilidad de garantizar viajes largos a lugares desconocidos
Reloj: orientación el en tiempo, permite la organización de la jornada de trabajo y en el futuro de ocio.
Máquina de vapor: aumenta la productividad en la elaboración de manufacturas y en el desarrollo de los transportes. Motor de la Revolución industrial.

Fechas importantes para los sistemas de comunicaciones

1448 Imprenta: aumenta la capacidad de archivo de transmisión de documentos.
1690.Guillaume Amontons: comunicación por semáforos
1770.Circulación de coches al galope Mejoras de carreteras.
1790: Primer censo en Estados Unidos.1801 En Inglaterra y Francia
1793-94.Telégrafo óptico: constitución geográfica del Estado Moderno.
1794 Telégrafo Chappe
1800: Volta: invención de la pila
1814 Imprenta mecánica
1825: Primera línea ferroviaria importante en Gran Bretaña
1826. Primera fotografía conservada de Niepce.
1830-1840:Estandarización de la producción industrial : de piezas a productos.
1833. Primer número de New York Sun.
1835. Creación de la agencia de noticias Havas.
1836: Prensa de masas: con publicidad y folletines.
1837.Telégrafo eléctrico: desarrolla la información financiera y comercial.
1838. Primer daguerrotipo (Daguerre)
1840: Código Morse: a partir de la secuencia de una señal larga y una señal corta.
1840. Creación de la primera agencia de publicidad en Filadelfia. Estados Unidos (Palmer)
1840. Invención del sello postal adhesivo (estampila).
1845. Primer cable transatlántico. Hasta 1866 no se consolida su uso.
1848. Creación de la agencia norteamericana de noticias AP (Associated Press).
1850. Fotograbado: mejora la ilustración de las revistas.
1855. Exposición Universal de París. Primera gran demostración d elos logros del industrialismo, la técnica y el diseño.
1861. Cable submarino Francia-Inglaterra. Creación de la agencia Reuter.
1865: Rotativa: aumenta la posibilidad de edición gráfica
1866. Primera máquina de escribir.
1869. Apertura del Canal de Suez.
1869. Fotografía en colores
1870 Aparece el “silencio” en el teatro y en los bares. Cambia la vida cotidiana y algunos espectáculos.
1870: “Hogar dulce hogar”. Las clase medias de la ciudades y suburbios buscan una residencia propia. Empieza a desmembrarse la parentela familiar.
1876.Graham Bell: “Sr.Watson venga aquí lo necesito”. Prueba del futuro teléfono.
1877. Explotación comercial del teléfono por la Bell Telephone Company.
1877: Edison: grafófono
1878. Plan de electrificación de Nueva York.
1878. Primera central telefónica de abonados en Estados Unidos.
1878. Fonógrafo
1880. Teatrófono. Uso del teléfono para escuchar óperas desde la casa. No tuvo éxito ante la aparición del fonógrafo.
1884. Adopción del tiempo universal (Meridiano de Greenwich)
1884: Tarjeta perforada: prototipo anticipado de la era cibernética.
1886. Invención de la linotipia (Mergenthaler)
1888. Fundación del Financial Times.
1888: Kodak: máquina personal fotografía y revelado comercial, permite su uso aficionado. Lema de Eastman, su creador:”Apriete el botón, nosotros hacemos el resto”
1888:Gramófono o aparato de discos
1890. El diario Le petit journal alcanza un millón de ejemplares.
1890. Se apagan las luces de la sala teatral y solo se ilumina el escenario.
1890: Uso público y comercial de los fonógrafos como medio de ocio. Anticipo del pasadiscos comercial.
1893. Antena radiolectrica (Popov)
1894. Primeros comics en los periódicos de Hearst y de Pulitzer.
1895: Proyección cinematográfica de Lumiere: “Los objetos vienen”.
1896. Marconi desarrolla la adecuación de la frecuencia entre emisor y receptor, es decir la sintonía. Se acerca la radio.
1896. Impresión en color de los comics. De allí el rótulo de amarillismo para los periódicos que los incluían.
1896. Primeras exhibiciones cinematográficas en Madrid, Londres Nueva York y en capitales latinoamericanas.
1897. Radio
1900. Las obras de teatro comienzan a desarrollar sus conflictos en escenografías hogareñas.
1900. Una cuarta parte de los habitantes de Estados Unidos y Gran Bretaña tienen piano propio.
1901.Primera transmisión telegráfica sin hilo por el Atlántico, experimentaciones de la radio de Marconi.
1904. Impresión gráfica en el sistema Ofset.
1906. Transmisión de la voz humana por radio.
1907. Uso generalizado del teléfono en la zona rural norteamericana.
1910. Con la figura de Mary Pickford se inaugura el start-system (estrellas de cine).
1912. El Titanic se hunde. Se percibe la necesidad de la radio como socorro. Se impone en la navegación.
1913. Hollywood se convierte en un barrio separado de Los Angeles y se transforma en la Meca del cine.
1914. Inauguración del Canal de Panamá.
1917. Actas en Estados Unidos para regular la información pública acerca del Estado.
1920. Lanzamiento en la república de Weimar en Alemania de las primeras revistas de actualidad.
1920-1930: Experimentación y desarrollo de la aviación deportiva y militar.
1922. Primeras emisiones regulares de radio. Comienzo del fordismo.
1925. Primeros estudios de mercado en los Estados Unidos.
1926. Comienzo del cine sonoro. Primera radio de noticias en red: Network en Estados Unidos. La radio es servicio (BBC de Londres)
1926. Experimentación con la imagen televisada
1927. El actor de jazz primera, película sonora. “El público parlante del cine mudo se convirtió en el público mudo del cine sonoro”.
1928. Primeros intentos de teorizar sobre las relaciones públicas.
1929. Las radios soviéticas comienzan a transmitir hacia el extranjero en onda corta.
1930. Concentración de la producción cinematográfica en manos de las cinco grandes productoras.
1932. Reforzamiento de la censura en la Unión Soviética.
1933 Edwin Armstrong logra inventar la Frecuencia Modulada (FM)
1933. Acceso al poder de Hitler. Creación de un Ministerio de “Propaganda e ilustración del pueblo”.
1935. Aparición de la televisión como sistema comercial. Se interrumpe su desarrollo por la Segunda Guerra.
1936 Primer cable coaxil Nueva York- Filadelfia
1936. Aparece el magazine Life. Primeros sondeos de Gallup en una campaña política.
1939. Desarrollo del concepto de “guerra psicológica”(rumores e informaciones falsas con propósitos de desmoralización militar)
1945. Terminación del último gran calculador ENIAC concebido bajo secreto militar.
1947. Creación de la CIA (Central de Inteligencia Americana). Aparece el disco a 33 revoluciones.
1948. Aparición del concepto de Industria Cultural (Escuela de Frankfurt).
1948. Invención del transistor. Permitirá los medios portátiles y miniaturizados.
1949. Aparece el disco de 45 revoluciones y el tocadiscos.
1950. Primera formulación cibernética de la empresa como sistema en los Estados Unidos.
1954. Primera radio de transistores fabricada en Estados Uidos. La recepción radial móvil e individual.
1955. “Rock alrededor del reloj”de Bill Haley. Empieza la segmentación de los consumos musicales.
1956. Primera cable telefónico submarino a través del Atlántico.
1957. Primer satélite artificial, el Sputnik soviético.
1959. IBM pone a punto el primer ordenador de transistores.
1959. Magnetoscopio. Grabador de voz
1960. Desarrollo del proceso de digitalización 1960-1970
1961. Desarrollo del videotape. Posibilidad de archivar las imágenes en formato televisivo.
1964. Satélite geoespacial. Televisación vía satélite de los primeros juegos olímpicos globales de Tokio.
1964.Creación del Intelsat (satélites de para uso comercial). La URRS lanza su primer satélite de comunicaciones.
1969. Alunizaje: Apolo XI
1970. Difusión del casette, sustituto del disco de vinilio como archivo musical
1970. Fibra óptica
1971. Microprocesador
1978. Digitalización de la imagen televisiva. Aumenta la posibilidad de los efectos especiales. Se desarrolla la estética del Videoclip.
1979. Se crea el walkman en Japón, la “burbuja comunicacional”.
1981. Primer ordenador personal de IBM
1982. Guerra de Malvinas. Armas inteligentes y desinformación periodísticas .
1985. Aparece la difusión del teléfono celular
1985. Escalada de fusiones en al industria de la información y del entretenimiento.
1990. Guerra del Golfo. La CNN se vuelve la red global de la información.
2000 Explosión del desarrollo de la Internet
2001 Mapa del genoma humano. Desarrollo de la información genética

Carlos Mangone

marzo 22, 2007 at 10:44 pm Deja un comentario

“El Sur” Jorge Luis Borges

El hombre que desembarcó en Buenos Aires en 1871 se llamaba Johannes Dahlmann y era pastor de la Iglesia evangélica; en 1939, uno de sus nietos, Juan Dahlmann, era secretario de una biblioteca municipal en la calle Córdoba y se sentía hondamente argentino. Su abuelo materno había sido aquel Francisco Flores, del 2 de infantería de línea, que murió en la frontera de Buenos Aires, lanceado por indios de Catriel: en la discordia de sus dos linajes, Juan Dahlmann (tal vez a impulso de la sangre germánica) eligió el de ese antepasado romántico, o de muerte romántica. Un estuche con el daguerrotipo de un hombre inexpresivo y barbado, una vieja espada, la dicha y el coraje de ciertas músicas, el hábito de estrofas del Martín Fierro, los años, el desgano y la soledad, fomentaron ese criollismo algo voluntario, pero nunca ostentoso. A costa de algunas privaciones, Dahlmann había logrado salvar el casco de una estancia en el Sur, que fue de los Flores: una de las costumbres de su memoria era la imagen de los eucaliptos balsámicos y de la larga casa rosada que alguna vez fue carmesí. Las tareas y acaso la indolencia lo retenían en la ciudad. Verano tras verano se contentaba con la idea abstracta de posesión y con la certidumbre de que su casa estaba esperándolo, en un sitio preciso de la llanura. En los últimos días de febrero de 1939, algo le aconteció.
Ciego a las culpas, el destino puede ser despiadado con las mínimas distracciones. Dahlmann había conseguido, esa tarde, un ejemplar descabalado de Las Mil y Una Noches de Weil; ávido de examinar ese hallazgo, no esperó que bajara el ascensor y subió con apuro las escaleras; algo en la oscuridad le rozó la frente, ¿un murciélago, un pájaro? En la cara de la mujer que le abrió la puerta vio grabado el horror, y la mano que se pasó por la frente salió roja de sangre. La arista de un batiente recién pintado que alguien se olvidó de cerrar le habría hecho esa herida. Dahlmann logró dormir, pero a la madrugada estaba despierto y desde aquella hora el sabor de todas las cosas fue atroz. La fiebre lo gastó y las ilustraciones de Las Mil y Una Noches sirvieron para decorar pasadillas. Amigos y parientes lo visitaban y con exagerada sonrisa le repetían que lo hallaban muy bien. Dahlmann los oía con una especie de débil estupor y le maravillaba que no supieran que estaba en el infierno. Ocho días pasaron, como ocho siglos. Una tarde, el médico habitual se presentó con un médico nuevo y lo condujeron a un sanatorio de la calle Ecuador, porque era indispensable sacarle una radiografía. Dahlmann, en el coche de plaza que los llevó, pensó que en una habitación que no fuera la suya podría, al fin, dormir. Se sintió feliz y conversador; en cuanto llegó, lo desvistieron; le raparon la cabeza, lo sujetaron con metales a una camilla, lo iluminaron hasta la ceguera y el vértigo, lo auscultaron y un hombre enmascarado le clavó una aguja en el brazo. Se despertó con náuseas, vendado, en una celda que tenía algo de pozo y, en los días y noches que siguieron a la operación pudo entender que apenas había estado, hasta entonces, en un arrabal del infierno. El hielo no dejaba en su boca el menor rastro de frescura. En esos días, Dahlmann minuciosamente se odió; odió su identidad, sus necesidades corporales, su humillación, la barba que le erizaba la cara. Sufrió con estoicismo las curaciones, que eran muy dolorosas, pero cuando el cirujano le dijo que había estado a punto de morir de una septicemia, Dahlmann se echó a llorar, condolido de su destino. Las miserias físicas y la incesante previsión de las malas noches no le habían dejado pensar en algo tan abstracto como la muerte. Otro día, el cirujano le dijo que estaba reponiéndose y que, muy pronto, podría ir a convalecer a la estancia. Increíblemente, el día prometido llegó.
A la realidad le gustan las simetrías y los leves anacronismos; Dahlmann había llegado al sanatorio en un coche de plaza y ahora un coche de plaza lo llevaba a Constitución. La primera frescura del otoño, después de la opresión del verano, era como un símbolo natural de su destino rescatado de la muerte y la fiebre. La ciudad, a las siete de la mañana, no había perdido ese aire de casa vieja que le infunde la noche; las calles eran como largos zaguanes, las plazas como patios. Dahlmann la reconocía con felicidad y con un principio de vértigo; unos segundos antes de que las registraran sus ojos, recordaba las esquinas, las carteleras, las modestas diferencias de Buenos Aires. En la luz amarilla del nuevo día, todas las cosas regresaban a él.
Nadie ignora que el Sur empieza del otro lado de Rivadavia. Dahlmann solía repetir que ello no es una convención y que quien atraviesa esa calle entra en un mundo más antiguo y más firme. Desde el coche buscaba entre la nueva edificación, la ventana de rejas, el llamador, el arco de la puerta, el zaguán, el íntimo patio.
En el hall de la estación advirtió que faltaban treinta minutos. Recordó bruscamente que en un café de la calle Brasil (a pocos metros de la casa de Yrigoyen) había un enorme gato que se dejaba acariciar por la gente, como una divinidad desdeñosa. Entró. Ahí estaba el gato, dormido. Pidió una taza de café, la endulzó lentamente, la probó (ese placer le había sido vedado en la clínica) y pensó, mientras alisaba el negro pelaje, que aquel contacto era ilusorio y que estaban como separados por un cristal, porque el hombre vive en el tiempo, en la sucesión, y el mágico animal, en la actualidad, en la eternidad del instante.
A lo largo del penúltimo andén el tren esperaba. Dahlmann recorrió los vagones y dio con uno casi vacío. Acomodó en la red la valija; cuando los coches arrancaron, la abrió y sacó, tras alguna vacilación, el primer tomo de Las Mil y Una Noches. Viajar con este libro, tan vinculado a la historia de su desdicha, era una afirmación de que esa desdicha había sido anulada y un desafío alegre y secreto a las frustradas fuerzas del mal.
A los lados del tren, la ciudad se desgarraba en suburbios; esta visión y luego la de jardines y quintas demoraron el principio de la lectura. La verdad es que Dahlmann leyó poco; la montaña de piedra imán y el genio que ha jurado matar a su bienhechor eran, quién lo niega, maravillosos, pero no mucho más que la mañana y que el hecho de ser. La felicidad lo distraía de Shahrazad y de sus milagros superfluos; Dahlmann cerraba el libro y se dejaba simplemente vivir.
El almuerzo (con el caldo servido en boles de metal reluciente, como en los ya remotos veraneos de la niñez) fue otro goce tranquilo y agradecido.
Mañana me despertaré en la estancia, pensaba, y era como si a un tiempo fuera dos hombres: el que avanzaba por el día otoñal y por la geografía de la patria, y el otro, encarcelado en un sanatorio y sujeto a metódicas servidumbres. Vio casas de ladrillo sin revocar, esquinadas y largas, infinitamente mirando pasar los trenes; vio jinetes en los terrosos caminos; vio zanjas y lagunas y hacienda; vio largas nubes luminosas que parecían de mármol, y todas estas cosas eran casuales, como sueños de la llanura. También creyó reconocer árboles y sembrados que no hubiera podido nombrar, porque su directo conocimiento de la campaña era harto inferior a su conocimiento nostálgico y literario.
Alguna vez durmió y en sus sueños estaba el ímpetu del tren. Ya el blanco sol intolerable de las doce del día era el sol amarillo que precede al anochecer y no tardaría en ser rojo. También el coche era distinto; no era el que fue en Constitución, al dejar el andén: la llanura y las horas lo habían atravesado y transfigurado. Afuera la móvil sombra del vagón se alargaba hacia el horizonte. No turbaban la tierra elemental ni poblaciones ni otros signos humanos. Todo era vasto, pero al mismo tiempo era íntimo y, de alguna manera, secreto. En el campo desaforado, a veces no había otra cosa que un toro. La soledad era perfecta y tal vez hostil, y Dahlmann pudo sospechar que viajaba al pasado y no sólo al Sur. De esa conjetura fantástica lo distrajo el inspector, que al ver su boleto, le advirtió que el tren no lo dejaría en la estación de siempre sino en otra, un poco anterior y apenas conocida por Dahlmann. (El hombre añadió una explicación que Dahlmann no trató de entender ni siquiera de oír, porque el mecanismo de los hechos no le importaba).
El tren laboriosamente se detuvo, casi en medio del campo. Del otro lado de las vías quedaba la estación, que era poco más que un andén con un cobertizo. Ningún vehículo tenían, pero el jefe opinó que tal vez pudiera conseguir uno en un comercio que le indicó a unas diez, doce, cuadras.
Dahlmann aceptó la caminata como una pequeña aventura. Ya se había hundido el sol, pero un esplendor final exaltaba la viva y silenciosa llanura, antes de que la borrara la noche. Menos para no fatigarse que para hacer durar esas cosas, Dahlmann caminaba despacio, aspirando con grave felicidad el olor del trébol.
El almacén, alguna vez, había sido punzó, pero los años habían mitigado para su bien ese color violento. Algo en su pobre arquitectura le recordó un grabado en acero, acaso de una vieja edición de Pablo y Virginia. Atados al palenque había unos caballos. Dahlmam, adentro, creyó reconocer al patrón; luego comprendió que lo había engañado su parecido con uno de los empleados del sanatorio. El hombre, oído el caso, dijo que le haría atar la jardinera; para agregar otro hecho a aquel día y para llenar ese tiempo, Dahlmann resolvió comer en el almacén.
En una mesa comían y bebían ruidosamente unos muchachones, en los que Dahlmann, al principio, no se fijó. En el suelo, apoyado en el mostrador, se acurrucaba, inmóvil como una cosa, un hombre muy viejo. Los muchos años lo habían reducido y pulido como las aguas a una piedra o las generaciones de los hombres a una sentencia. Era oscuro, chico y reseco, y estaba como fuera del tiempo, en una eternidad. Dahlmann registró con satisfacción la vincha, el poncho de bayeta, el largo chiripá y la bota de potro y se dijo, rememorando inútiles discusiones con gente de los partidos del Norte o con entrerrianos, que gauchos de ésos ya no quedan más que en el Sur.
Dahlmann se acomodó junto a la ventana. La oscuridad fue quedándose con el campo, pero su olor y sus rumores aún le llegaban entre los barrotes de hierro. El patrón le trajo sardinas y después carne asada; Dahlmann las empujó con unos vasos de vino tinto. Ocioso, paladeaba el áspero sabor y dejaba errar la mirada por el local, ya un poco soñolienta. La lámpara de kerosén pendía de uno de los tirantes; los parroquianos de la otra mesa eran tres: dos parecían peones de chacra: otro, de rasgos achinados y torpes, bebía con el chambergo puesto. Dahlmann, de pronto, sintió un leve roce en la cara. Junto al vaso ordinario de vidrio turbio, sobre una de las rayas del mantel, había una bolita de miga. Eso era todo, pero alguien se la había tirado. Los de la otra mesa parecían ajenos a él. Dalhman, perplejo, decidió que nada había ocurrido y abrió el volumen de Las Mil y Una Noches, como para tapar la realidad. Otra bolita lo alcanzó a los pocos minutos, y esta vez los peones se rieron. Dahlmann se dijo que no estaba asustado, pero que sería un disparate que él, un convaleciente, se dejara arrastrar por desconocidos a una pelea confusa. Resolvió salir; ya estaba de pie cuando el patrón se le acercó y lo exhortó con voz alarmada:-Señor Dahlmann, no les haga caso a esos mozos, que están medio alegres. Dahlmann no se extrañó de que el otro, ahora, lo conociera, pero sintió que estas palabras conciliadoras agravaban, de hecho, la situación. Antes, la provocación de los peones era a una cara accidental, casi a nadie; ahora iba contra él y contra su nombre y lo sabrían los vecinos. Dahlmann hizo a un lado al patrón, se enfrentó con los peones y les preguntó qué andaban buscando.
El compadrito de la cara achinada se paró, tambaleándose. A un paso de Juan Dahlmann, lo injurió a gritos, como si estuviera muy lejos. Jugaba a exagerar su borrachera y esa exageración era otra ferocidad y una burla. Entre malas palabras y obscenidades, tiró al aire un largo cuchillo, lo siguió con los ojos, lo barajó e invitó a Dahlmann a pelear. El patrón objetó con trémula voz que Dahlmann estaba desarmado. En ese punto, algo imprevisible ocurrió. Desde un rincón el viejo gaucho estático, en el que Dahlmann vio una cifra del Sur (del Sur que era suyo), le tiró una daga desnuda que vino a caer a sus pies. Era como si el Sur hubiera resuelto que Dahlmann aceptara el duelo. Dahlmann se inclinó a recoger la daga y sintió dos cosas. La primera, que ese acto casi instintivo lo comprometía a pelear. La segunda, que el arma, en su mano torpe, no serviría para defenderlo, sino para justificar que lo mataran. Alguna vez había jugado con un puñal, como todos los hombres, pero su esgrima no pasaba de una noción de que los golpes deben ir hacia arriba y con el filo para adentro. No hubieran permitido en el sanatorio que me pasaran estas cosas, pensó.-Vamos saliendo- dijo el otro. Salieron, y si en Dahlmann no había esperanza, tampoco había temor. Sintió, al atravesar el umbral, que morir en una pelea a cuchillo, a cielo abierto y acometiendo, hubiera sido una liberación para él, una felicidad y una fiesta, en la primera noche del sanatorio, cuando le clavaron la aguja. Sintió que si él, entonces, hubiera podido elegir o soñar su muerte, ésta es la muerte que hubiera elegido o soñado.
Dahlmann empuña con firmeza el cuchillo, que acaso no sabrá manejar, y sale a la llanura.

marzo 15, 2007 at 11:09 pm Deja un comentario

Infidelidades (en forma de chiste … o mas bien en serio)

Qué es ser infiel? Cada persona tiene una idea de lo que significa ser infiel y cada uno lleva consigo una reflexión personal acerca de ese tema… junto con buenos o malos recuerdos del tema. Pero siempre hay que dejar las opiniones a la gente que sabe: por ejemplo el antropólogo especializado en cultura popular, Dr. Pocho la Pantera dijo en una entrevista que él no le es infiel a su pareja sino le miente. Si se “va de frente y dice la verdad”, él no le está haciendo daño a su pareja y por lo tanto no es  infiel, aparte según este intelectual es imposible no caer ante la tentación de una mujer hermosa… o de cualquiera que se le entregue: “es como que te pidan que no respires, no podes” aclaraba. Otro sociólogo inspirado en psicología evolutiva adolescente como lo es el Sr. Facha Martel comento: “si un chico tiene novia y esta en dudas yo le diría que lo haga…ya esta”. Por el lado de las mujeres la reconocida doctora en transtornos sexuales Carla Chobnosky (¿ni la tienen no? Es la que habla de sexo con Andy Kurnesoft) opinó que el hecho en si no es tan grave siempre y cuando la mujer le diga a su marido: “hace lo que quieras pero usa forro”, la salud es lo importante, lo demás va y viene….

Pero lo mas sorprendente de la infidelidad, aparte de lo que opinan estos famosos, son las excusas que la gente inventa para zafar del momento y poder continuar su vida sin que su pareja se entere, y es por eso que investigando el tema, descubrí dos empresas muy interesantes que se ofrecen por la Web para armar escapatorias a los infieles argentinos. Zcusa, “la primera agencia latina de coartadas personales”, promete  “toda la reserva necesaria, sin que Usted ponga en riesgo su situación familiar, laboral, económica, social, etc.”. aquí por solo U$S 150 al año el cliente se acredita como socio y se le otorga un carnet, previa firma de un contrato, por el que la empresa le brinda los servicios de recibir por correo una invitación a un congreso, reserva de hoteles, planificar un fin de semana de pesca y recibir llamadas a su casa confirmando estos eventos. Ingenioso no?. Otra empresa denominada Amoríos ofrece “su excusa perfecta con la coartada precisa”. Esta empresa “le brinda la coartada perfecta como así también la posibilidad de que los gastos ocasionados en estos encuentros no figuren en sus resúmenes de tarjetas ni cuentas financieras” por solo $300 anuales. Es increíble el negocio que se armó a costa de la poca moral de la gente, y obviamente la poca creatividad para inventar sus propias excusas. Sin embargo hay que reconocer la producción, dedicación y detallismo que estas empresas ponen en cada excusa. Alejandro de Mayo, responsable de Zcusa relata una de estas coartadas: “viernes por la noche, llega una camioneta arrastrando una lancha sobre un trailer. El vehículo está lleno de amigos nuevos. “Son la gente de la que te hablé”, dice el marido, al despedirse de su mujer, antes de partir en fin de semana de pesca. “Al regreso –comentó Alejandro–, llevaba una cantidad de trofeos de su recorrida por el Paraná. Un equipo nuestro tuvo que salir a pescar para cubrir al señor cliente”. Es realmente increíble que exista una empresa de estas características aunque debo confesar que no me sorprende su éxito. Estas empresas solo capitalizaron lo que la gente viene haciendo hace siglos, y con tal de que alguien lo haga por ellos…un dólar mas, un dólar menos.

marzo 15, 2007 at 10:34 pm Deja un comentario

Comunicando la muerte

Amnistia internacional informó mediante un comunicado de prensa que en el año 2005 fueron 20.000 el numero de personas condenadas a muerte en todo el mundo. Igualmente estas cifras son estimadas ya que gobiernos como el de China se niega a publicar datos sopbre el tema, o incluso el de Vietnam ha llegado a declarar “secreto de Estado” las estadísticas e informaciones sobre la pena capital. Pese a que en el ultimo tiempo las campañas de abolición de la pena de muerte han tenido éxito en numerosos paises, siento Mexico y Liberia los ultimos paises que eliminaron ésta práctica, el numero de personas que esperan ser ejecutadas es notorio, y mas notorio es que el 94% de éstas penas se dicataron en Arabia Saudita, China, Estados Unidos e Irán. Pero veamos algunas caracteristicas que el proceso de condenar a alguien a morir tiene en el mundo.
En China –el país donde se llevan a cabo casi el 80 por ciento de todas las ejecuciones– una persona puede ser condenada y ejecutada hasta por 68 delitos, incluidos delitos no violentos como fraude fiscal, malversación de fondos y delitos de drogas.
En Arabia Saudita se ha sacado a personas de sus celdas y se las ha ejecutado sin que supieran que se les había impuesto la pena capital. Otras han sido juzgadas y condenadas a muerte en una lengua que no hablaban ni leían.
En Estados Unidos, dos condenados a muerte quedaron en libertad en 2005 después de que aparecieran pruebas de su inocencia.
Irán ha sido el único país donde, según las informaciones recibidas por Amnistía Internacional, se ha ejecutado a menores en 2005. En Irán se ejecutó al menos a ocho personas en 2005 por delitos que había cometido cuando eran menores, incluidas dos que tenían menos de 18 años en el momento de la ejecución. Estados Unidos prohibió la ejecución de menores después de haber sido el “líder mundial” en esta práctica.
En Bielorrusia y Uzbekistán, por ejemplo, no se comunica por adelantado a los condenados a muerte ni a sus familiares la fecha de la ejecución, impidiéndoles así la ultima oportunidad para despedirse. No se entrega a los familiares el cadáver del preso para que lo entierren ni se les informa sobre el lugar del enterramiento.
En Japón se ha condenado a muerte a varias personas después de maltratarlas y arrancarles “confesiones” forzadas por delitos que no habían cometido.

No solo estamos hablando de castigos injustos o de juicios con veredictos erroneos, estamos hablando de vidas, y por mas que luego el gobierno de turno admita algun tipo de  error (cosa que dificilmente suceda) e intente una compensación a la familia … ¿como se calcula el valor de una vida? Es que simplemente la sangre no se negocia, la vida … vale vida.

Fuente: http://web.amnesty.org

marzo 15, 2007 at 10:25 pm Deja un comentario

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